
Salir de la ducha y poner los pies sobre los azulejos fríos es uno de esos pequeños shocks que simplemente no se logra acostumbrarse. En un baño húmedo, el aire absorbe rápidamente el calor; y en cuanto uno piensa en la seguridad eléctrica, los calentadores ya no parecen ser una buena opción.
Lo que se necesita es un calor constante y suficiente, además de que el ambiente se mantenga seco, y que las partes eléctricas estén bien separadas del espacio en el que nos encontramos.
Qué es importante desde el punto de vista técnico Los calentadores tipo radiador llenos de aceite están compuestos por un cuerpo de acero sellado, lleno de aceite térmico. El elemento calefactor calienta el aceite, y ese calor se distribuye uniformemente a través de las aletas antes de irradiarse hacia la habitación.
Dado que las partes eléctricas están completamente cerradas, la superficie exterior permanece más fría y está elécticamente aislada. Si se añade un termostato, se obtiene un calor constante, sin corrientes de aire, y sin grandes fluctuaciones de temperatura.
Muchos de estos dispositivos están diseñados para uso en baños; suelen tener la clasificación IP24, lo que significa que están protegidos contra salpicaduras desde cualquier dirección.
Por qué esto tiene sentido en un baño En un baño húmedo, la seguridad y la comodidad son igualmente importantes. El sistema de aceite sellado mantiene las partes eléctricas aisladas, mientras que el calor radiante calienta paredes, suelos y toallas, sin generar aire caliente en la habitación.
Esto significa menos zonas frías, menos vapor en los espejos, y un ambiente acogedor en cuanto uno entra. Además, el consumo de energía también es razonable, ya que el calentador retiene el calor y no necesita encenderse con tanta frecuencia.
La ventaja es simple: toallas calientes, suelos cálidos y un sistema en el que se puede confiar.
Qué hay que tener en cuenta Estos calentadores funcionan mejor conectados a un tomacorriente especial; no compartan el mismo circuito con aparatos que consumen mucha energía. Dejen espacio al dispositivo para que funcione correctamente, y eviten colocarlo cerca de cortinas o toallas.
La superficie del calentador permanece más fría que las partes eléctricas expuestas, pero sigue calentándose, así que colóquelo en un lugar donde sea poco probable que haya contacto accidental. Si lo desea cerca de la ducha, asegúrese de verificar su clasificación IP y mantenga el cable lejos del agua.
Si hace todo esto, tendrá un ambiente cálido y confortable en su baño.