
¿Por qué dejamos atrás las lámparas de calor tradicionales en favor de los calentadores infrarrojos resistentes al agua?
Si ha mirado las especificaciones de los baños últimamente, se dará cuenta de algo: las viejas lámparas de calor tradicionales están desapareciendo. En su lugar, vemos cada vez más calentadores infrarrojos con clasificación IP elevada.
Esto no se trata solo de hacer que los dispositivos tengan un aspecto más moderno. Se trata de cómo estos dispositivos pueden funcionar adecuadamente en una habitación llena de vapor.
La forma en que siente el calor
El problema con las lámparas tradicionales es que intentan calentar el aire. Pero en un baño, eso es prácticamente imposible. El aire caliente simplemente asciende hacia el techo, dejándonos temblando bajo la toalla.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Emiten radiación que afecta directamente la piel o el suelo. No tiene que esperar a que toda la habitación se caliente. Lo siente desde el momento en que enciende el aparato. Es instantáneo.
Manejo del vapor
La mayoría de los calentadores convencionales terminan fallando porque el vapor penetra en su interior. Nosotros fabricamos nuestros dispositivos para que cumplan con estándares IPX4 o superiores. Eso significa que están bien sellados contra salpicaduras y condensación excesiva.
Si utiliza una lámpara que no sea resistente a la humedad, el agua se acumulará en el tubo de cuarzo. En cuanto el elemento del calentador alcance su temperatura máxima, el agua se expandirá rápidamente y romperá el vidrio. Así, la lámpara dejará de funcionar. Un sello adecuado evita que esto ocurra.
Algunas cosas a tener en cuenta durante la instalación
No puede simplemente conectar estos dispositivos a cualquier tomacorriente del baño. Consumen mucha energía, y si no cuenta con un circuito dedicado, es probable que se apague el interruptor. Asegúrese de verificar la capacidad eléctrica antes de comenzar.
Además, estos dispositivos emiten mucho calor. Eso es bueno para calentarse rápidamente, pero debe tener cuidado con su ubicación. Asegúrese de que haya suficiente espacio entre el calentador y el revestimiento del techo, para evitar dañarlo accidentalmente.
Cambiar a estos dispositivos permite ahorrar espacio y, lo que es más importante, son más fiables para mantenerse caliento.