
Por qué probamos cada tubo de iluminación (y por qué debería importarle a usted)
En una fábrica de semiconductores, no existe algo como un “problema eléctrico menor”. Un pequeño arco eléctrico o un daño en el aislamiento de un tubo de iluminación no es solo un problema menor; puede arruinar todo un lote de wafers o incluso hacer que se active el disyuntor, lo que provocaría el cierre de toda la fábrica. Eso es una pesadilla con la que nadie quiere lidiar.
Por eso no nos arriesgamos. Cada tubo que fabricamos pasa por pruebas de voltaje alto y de aislamiento antes incluso de que salga de nuestra fábrica.
Cómo lo hacemos en realidad
No somos partidarios de realizar pruebas aleatorias. Revisar uno de cada cincuenta tubos es simplemente una forma de adivinar. En lugar de eso, aplicamos pruebas de voltaje alto a cada tubo. Básicamente, aplicamos una tensión mucho mayor de la que el tubo enfrentará en su lugar de uso. Si hay algún punto débil o contaminación en la capa aislante, la corriente aumenta drásticamente. Lo detectamos al instante, y ese tubo es descartado.
También medimos la resistencia del aislamiento, en megohmios (MΩ). De esta manera, nos aseguramos de que la barrera entre las partes electrónicas y el chasis a tierra sea sólida. Necesitamos saber que la corriente permanece donde debería estar. Si un tubo no cumple con los estándares de resistencia, es descartado. No hay segundas oportunidades.
La realidad de las actualizaciones en las fábricas
Si ha pasado tiempo en una fábrica, sabe lo estrecho que está todo allí. Todo está muy apretado. Hay altas temperaturas y componentes electrónicos sensibles que están muy cerca unos de otros. Un pequeño orificio en el revestimiento o un sello defectuoso en la tapa del tubo pueden permitir que la corriente fluya hacia el interior del equipo. No queremos ser nosotros quienes instalen una lámpara defectuosa que cause cortocircuitos o interferencias electromagnéticas.
Verificamos el aislamiento de cada pieza para que pueda usarlas sin problemas.
El sacrificio necesario
El problema es que este tipo de pruebas estrictas toman tiempo. Es mucho más trabajo para nuestro equipo probar cada tubo con un dispositivo calibrado, en lugar de solo revisar algunos tubos al azar y enviarlos. Esto podría añadir unos días al tiempo de entrega. Pero piénselo de esta manera: unos días adicionales de control de calidad no son nada comparados con el costo de una lámpara defectuosa en una fábrica en funcionamiento. El tiempo de inactividad es caro. La tranquilidad mental vale la pena esperar.